Dataficación
La dataficación designa el proceso por el cual dimensiones cada vez más amplias de la vida social, política, económica y afectiva son traducidas en datos cuantificables, almacenables y analizables. Como han señalado Van Dijck (2014), Kitchin (2021) y Couldry & Mejias (2019) esta transformación no es meramente técnica, sino profundamente epistemológica y política ya que redefine qué cuenta como conocimiento, quién tiene el poder de producirlo y con qué fines se utiliza.
En su forma dominante, la dataficación responde a lógicas de extracción, predicción y control, impulsadas por plataformas digitales, gobiernos y corporaciones tecnológicas. Pero también abre nuevas posibilidades para la organización colectiva, la intervención ciudadana y la reinvención de saberes.
En ese sentido, como argumentamos en Hintz, Treré y Owen (2022), es clave no asumir la dataficación como un fenómeno monolítico, sino como un campo de disputas donde se entrecruzan relaciones de poder, luchas por la visibilidad y prácticas de resistencia. Lo que se datafique, cómo y por qué, no está predeterminado: depende de las infraestructuras, de las condiciones sociohistóricas y de los actores implicados. La dataficación no es solo un proceso de traducción, sino también de exclusión, de silenciamiento y, en ocasiones, de reapropiación emancipadora.
La dataficación ha sido explorada desde múltiples enfoques. Desde la teoría sociotécnica y los estudios críticos de datos, autores como Van Dijck (2014) y Kitchin (2021) han mostrado cómo la conversión sistemática de prácticas sociales en datos reconfigura infraestructuras, formas de conocimiento y modalidades de gobernanza. Couldry y Mejias (2019) plantean la noción de “colonialismo de datos” para destacar cómo esta lógica intensifica relaciones de poder históricas y modelos extractivos. Para una mirada verdaderamente desde el Sur, Milan y Treré (2019) proponen pensar la dataficación en términos de desigualdades epistémicas, apropiaciones creativas y formas de resistencia digital que desafían la universalización de los modelos tecnodeterministas del Norte.
Desde un punto de vista empírico se han documentado tanto los efectos disciplinarios de la dataficación en campos como el periodismo, la seguridad, la educación o la salud, como las respuestas ciudadanas que intentan visibilizar, resignificar o frenar esos procesos. Colectivos de base, comunidades marginalizadas y actores sociales diversos utilizan estrategias que van desde la desobediencia algorítmica hasta la construcción de infraestructuras propias, señalando que la dataficación no es solo imposición, sino también terreno de disputa.
La dataficación impone nuevos regímenes de visibilidad e invisibilidad: aquello que no puede ser traducido en datos tiende a desaparecer del radar de lo políticamente relevante. Esto obliga a repensar nuestras metodologías, preguntándonos qué vidas, saberes y prácticas quedan sistemáticamente fuera de los sistemas de captura.
En segundo lugar, el trabajo de campo debe reconocer que los datos no son solo recursos técnicos, sino objetos de disputa. En muchos contextos, los colectivos luchan por acceder a los datos que les conciernen, reinterpretarlos o protegerse frente a su uso instrumental. Estas tensiones muestran que la dataficación es también una lucha por el control del relato y de la memoria.
Por último, la dataficación debe pensarse como una operación epistémica y afectiva. El dato no es neutral: clasifica, jerarquiza y, a menudo, congela realidades móviles. Pero también puede activar emociones, movilizar solidaridades o generar sentido colectivo. Atender a cómo los sujetos experimentan, interiorizan o rechazan la lógica del dato -desde la vigilancia hasta la autorrepresentación- es clave para entender sus efectos en la subjetividad. Esta triple mirada permite una aproximación más matizada, sensible y crítica a los procesos que investigamos.
Estudiar la dataficación exige observar cómo distintos actores se enfrentan al dilema de mostrarse o invisibilizarse ante infraestructuras digitales que convierten cada interacción en dato. Colectivos marginados y comunidades en riesgo enfrentan decisiones complejas sobre qué compartir, qué cifrar y qué ocultar, revelando que la exposición no es siempre empoderamiento, y que el silencio puede ser también una estrategia política.
En segundo lugar, el trabajo de campo debe atender a las tensiones entre quienes producen, almacenan y controlan los datos, y quienes los generan con sus prácticas cotidianas. Esta asimetría atraviesa ámbitos tan diversos como el periodismo, la salud pública, la educación o los movimientos sociales. Analizar cómo se negocia esa relación —desde el uso impuesto hasta la demanda de transparencia o soberanía de datos— es central para entender el conflicto.
Finalmente, es clave documentar las formas de reapropiación comunitaria de los datos. Desde archivos ciudadanos hasta mapas colaborativos o indicadores autogestionados, emergen iniciativas que intentan reconectar el dato con la experiencia vivida. Estas prácticas muestran que la dataficación no es solo captura y control, sino también posibilidad de narrarse, organizarse y reclamar justicia desde lo colectivo.
Entradas relacionadas:
Referencias:
Couldry, N., & Mejias, U. A. (2019). The Costs of Connection: How Data Is Colonizing Human Life and Appropriating It for Capitalism. Stanford University Press.
Hintz, A., Treré, E., & Owen, N. (2022). “Journalism and data justice: Critically reporting datafication.” In S. Allan (Ed.), The Routledge Companion to News and Journalism (pp. 179–187). Routledge. https://doi.org/10.4324/9781003174790-22
Kitchin, R. (2021). The Data Revolution: A Critical Analysis of Big Data, Open Data and Data Infrastructures (2ª ed.). Londres: SAGE Publications Ltd.
Milan, S., & Treré, E. (2019). “Big Data from the South(s): Beyond Data Universalism”. Television & New Media, 20(4), 319–335. https://doi.org/10.1177/1527476419837739.
Van Dijck, J. (2014). “Datafication, dataism and dataveillance: Big Data between scientific paradigm and ideology”. Surveillance & Society, 12(2), 197–208. https://doi.org/10.24908/ss.v12i2.4776
Investigador responsable de la entrada: Emiliano TreréVOLVER A LA PÁGINA INICIAL DEL ATLAS