ATLAS SPHEREFLOWS

Desinformación

El término desinformación hace referencia al acto de difundir o compartir por diversos medios información deliberadamente falsa o engañosa con la intención de manipular la realidad para dañar o para conseguir rédito económico (Kapantai et al., 2021). En este sentido, la desinformación tiene una intención negativa asociada, a diferencia de información falsa que se difunde por error. La propagación de desinformación se ha amplificado en la era digital, sobre todo a través de las redes sociales y de los servicios de mensajería instantánea, cuyos sistemas algorítmicos han facilitado esta situación.

El concepto de desinformación se popularizó a partir de la campaña electoral presidencial estadounidense de 2016, cuando se identificaron numerosas estrategias de información falsa, cuyos objetivos eran políticos y económicos. Desde entonces, su estudio ha crecido exponencialmente, sobre todo en los estudios de comunicación política. En el ámbito teórico, la desinformación ha sido relacionada con el término de posverdad, que alude al contexto actual, en el que las informaciones contrastadas son menos influyentes que las emociones y las creencias personales para la opinión pública.

La desinformación se ha desarrollado en los estudios de comunicación a través de metodologías muy variadas, con especial énfasis en el análisis de contenido de bulos (Ophir et al., 2025; Noain Sánchez, 2021; Gutiérrez Coba et al., 2020; Salaverría et al., 2020). También existen múltiples trabajos que han utilizado encuestas (Ophir et al., 2025; Masip et al., 2020; Puertas-Graell y Suau-Martinez, 2025), métodos computacionales, experimentos y técnicas cualitativas, como entrevistas, grupos de discusión y etnografías digitales (Ophir et al. 2025; Broda y Strömbäck, 2024; Pérez-Escolar et al., 2023). Se han realizado también investigaciones sobre la desinformación en el ámbito electoral, en los discursos hacia las mujeres y personas migrantes, sobre su relación con el discurso de odio y sobre los usos de la IA para difundir este tipo de contenidos (Allcott y Gentzkow, 2017; Diz et al., 2020; Narváez-Llinares y Pérez-Rufí, 2022; Konieczny, 2023; Kertysova, 2018, Saeidnia et al., 2025).

Por otro lado, han surgido líneas de trabajo interesantes que se han centrado en respuesta ante la desinformación, con atención en las agencias de verificación (Walter et al. ,2020; García et al., 2025) y las estrategias de alfabetización mediática (Sádaba y Salaverría, 2023; Giménez y Guijarro, 2024), ambas con el objetivo de reducir el impacto de la desinformación en la sociedad.

Desde una perspectiva teórica, los estudios sobre desinformación pueden aportar conocimiento sobre las dinámicas actuales de la esfera pública digital que son fundamentales. La desinformación revela la intención de emisores de distinto tipo de manipular la opinión pública para alcanzar diversos fines. Así, la difusión de contenido falso o engañoso cuestiona la confianza en los medios de comunicación y en el sistema democrático. En este sentido, la desinformación puede utilizarse como arma para generar malestar y polarización [enlace: polarización] por parte de actores políticos, económicos e incluso pertenecientes a la sociedad civil.

Autores como Wardle y Derakhshan (2017) han propuesto tipologías que diferencian las distintas intenciones que puede tener la información falsa, entre las que se encuentra la desinformación (información falsa con la intención de manipular), la mala información o malinformation (discursos difundidos para hacer daño) y la información errónea o misinformation (sin intención de dañar).

En el contexto de la esfera pública postmediática puede ser interesante analizar los comportamientos de los usuarios ante la desinformación, su alfabetización mediática, cómo influyen los ciudadanos en la circulación de bulos y qué rol tienen los sistemas algorítmicos.

El estudio de la desinformación en el ámbito de la esfera pública digital debe abordarse desde múltiples perspectivas metodológicas, que sean flexibles y se puedan adaptar al análisis del contenido desinformativo, los actores desinformadores, así como la recepción y percepción de los públicos. Por ello, el trabajo de campo puede materializarse a través de investigaciones que utilicen métodos mixtos; que combinen el análisis de contenido, las encuestas y métodos cualitativos como las entrevistas en profundidad y los grupos de discusión.

El análisis de contenido sería especialmente útil para identificar los temas más virales y formatos (memes, vídeos, imágenes manipuladas…) más frecuentes de los discursos desinformativos y para observar los medios a través de los cuales se transmiten. Por otro lado, resultaría de enorme interés evaluar a través de encuestas la percepción general de la población acerca de la desinformación y conocer su reacción ante contenidos que apelan a la emoción.

En cuanto a las metodologías cualitativas, las entrevistas permitirían comprender en profundidad a líderes de opinión de la ciudadanía -como influencers o activistas digitales- y evaluar su percepción acerca de los sistemas algorítmicos. Los grupos de discusión, por su parte, podrían ser interesantes para entender las estrategias y dinámicas ciudadanas ante la desinformación.

Entradas relacionadas:

Referencias:

Allcott, H., & Gentzkow, M. (2017). “Social media and fake news in the 2016 election”. Journal of economic perspectives, 31(2), 211-236.

Amazeen, M. A., & Bucy, E. P. (2019). “Conferring resistance to digital disinformation: The inoculating influence of procedural news knowledge”. Journal of Broadcasting & Electronic Media, 63(3), 415-432.

Broda, E., & Strömbäck, J. (2024). “Misinformation, disinformation, and fake news: lessons from an interdisciplinary, systematic literature review”.  Annals of the International Communication Association48(2), 139-166.

Diz, P. H., Escolar, M. P., & Sánchez, J. F. P. (2020). “Desinformación de género: análisis de los bulos de Maldito Feminismo”. Icono14, 18(2), 188-216.

García, H. J. C., García, X. L., & Rodríguez, A. S. (2025). “Fact-checking en Europa: el periodismo de datos como punta de lanza en la lucha contra la desinformación sobre COVID-19”. Revista Latina de Comunicación Social, (83), 34.

Giménez, B. G. D., & Guijarro, A. R. (2025). “Alfabetización mediática frente a la desinformación: revisión de propuestas educativas en el ámbito universitario hispanohablante (2014–2023)”. Dígitos, (11), 78-99.

Gutiérrez-Coba, L. M., Coba-Gutiérrez, P. & Gómez-Díaz, J. A. (2020). “Noticias falsas y desinformación sobre el Covid-19: análisis comparativo de seis países iberoamericanos”. Revista Latina de Comunicación Social, 78, 237-264. https://www.doi.org/10.4185/RLCS-2020-1476

Kertysova, K. (2018). “Artificial intelligence and disinformation: How AI changes the way disinformation is produced, disseminated, and can be countered”. Security and Human Rights, 29(1-4), 55-81.

Konieczny, M. (2023). “Ignorance, disinformation, manipulation and hate speech as effective tools of political power”. Policija i sigurnost, 32(2), 123-134.

Masip, Pere; Suau, Jaume; Ruiz-Caballero, Carlos (2020). “Percepciones sobre medios de comunicación y desinformación: ideología y polarización en el sistema mediático español”. Profesional de la información, 29, n. 5, e290527

Narváez-Llinares, Á., & Pérez-Rufí, J.P. (2022). “Fake news y desinformación sobre migración en España: prácticas del discurso xenófobo en redes sociales y medios online según la plataforma Maldita Migración”. Estudios sobre el Mensaje Periodístico 28 (4), 841-854. https://dx.doi.org/10.5209/esmp.82845

Noain Sánchez A. (2021). “Desinformación y Covid-19: Análisis cuantitativo a través de los bulos desmentidos en Latinoamérica y España”. Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 27(3), 879-892. https://doi.org/10.5209/esmp.72874

Ophir, Y., Walter, D., Lokmanoglu, A., & Walter, N. (2025). “Media matters: a mixed-method look into the research on misinformation and communication over 30 years”. Annals of the International Communication Association49(4), 286-303.

Pérez-Escolar, M., Lilleker, D., & Tapia-Frade, A. (2023). “A systematic literature review of the phenomenon of disinformation and misinformation”. Media and communication11(2), 76-87.

Puertas-Graell, D. y Suau-Martinez, J. (2025). “Narrativas de desinformación: impacto, exposición y componente ideológico”. Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 31(2), 419-429. https://dx.doi.org/10.5209/emp.100562

Sádaba, C., & Salaverría, R. (2023). “Tackling disinformation with media literacy: analysis of trends in the European Union”. Revista latina de comunicación social, (81), 17-32.

Saeidnia, H. R., Hosseini, E., Lund, B., Tehrani, M. A., Zaker, S., & Molaei, S. (2025). “Artificial intelligence in the battle against disinformation and misinformation: a systematic review of challenges and approaches”. Knowledge and Information Systems, 67(4), 3139-3158.

Salaverría, R., Buslón, N., López-Pan, F., León, B., López-Goñi, I., & Erviti, M. C. (2020). “Desinformación en tiempos de pandemia: tipología de los bulos sobre la Covid-19”. El profesional de la información, 29(3).

Tandoc Jr, E. C., Lim, Z. W., & Ling, R. (2018). “Defining <<fake news>>. A typology of scholarly definitions”.Digital journalism, 6(2), 137-153.

Wardle, C., & Derakhshan, H. (2017). Information disorder: Toward an interdisciplinary framework for research and policymaking. Strasbourg: Council of Europe. https://www.firstdraftnews.org/wp-content/uploads/2017/11/PREMS-162317-GBR-2018-Report-de%CC%81sinformation-1.pdf

Investigador responsable de la entrada: María Díez-Garrido
VOLVER A LA PÁGINA INICIAL DEL ATLAS