Esfera pública no editada (Unedited Public Sphere)
Bajo el concepto de Unedited Public Sphere (esfera pública no editada), Bimber y Gil de Zúñiga (2020) analizan la situación de las esferas públicas en un escenario en el que los medios de comunicación tradicionales han perdido parte de su poder mediador.
En la situación anterior, los medios de comunicación, con sus fallos, mostraban cierta inclinación hacia la verdad y la autoridad epistémica. Eran capaces de dotar al debate público de elementos de discusión verificables. Estos espacios públicos se amplían en la actualidad mediante el acceso a espacios sociales en los que las redes sociales cobran un protagonismo que no contribuye al debate informado.
Bimber y Gil de Zúñiga (2020) consideran que estamos ante una amenaza de la “salud epistémica de la comunicación política”, lo que atribuyen a cuatro causas principales: 1) Las prácticas comunicativas separadas de la verdad por parte de las élites. 2) La propaganda computacional. 3) La opinión pública sintética (entendida como opinión pública generada artificialmente mediante propaganda) y 4) Las posibilidades tecnológicas inherentes a la red digital.
El abordaje teórico del término Unedited Public Sphere parece inseparable de otros conceptos surgidos del mismo punto de partida: el cuestionamiento de las esferas públicas tras la irrupción (y disrupción) de los medios digitales. Ese cuestionamiento es anterior al trabajo de Bimber y Gil de Zuñiga (2020), que habla explícitamente de “esfera pública no editada” e incluye términos ya clásicos como la desintermediación (Katz,1988), la hiper esfera pública (Tallmo, 1999; Levy, 2011) o la esfera pública informal del propio Habermas, (1962).
Susen (2023) habla de la esfera pública no estructurada, semiestructurada, semiprivada o semipública en alusión a la participación directa de los usuarios. Se trata de un término que se encuentra muy próximo al de información pública no mediatizada.
La principal consideración teórica de la esfera pública no editada está relacionada con las dificultades para hallar fronteras entre este concepto y otros aledaños que se han reflejado más arriba: la intervención de los medios de comunicación (y sus gatekeepers), por un lado, y la tecnología, por otro, en la comunicación en la esfera pública.
Parece pertinente profundizar también en las consecuencias de la esfera pública no editada (no pasa por los filtros de los medios de comunicación). Superado el optimismo inicial (sin edición de los medios, más pluralismo informativo), cabe interesarse por las consecuencias de la no edición, como la fragmentación de la esfera pública y la polarización (Palau-Sampio y López García, 2025), las posibilidades de las personas para sobrevivir a la no edición de las esferas públicas por parte de los medios o las posibilidades de corrección automática del conocimiento del “mercado de ideas” (Bimber y Gil de Zúñiga, 2020).
Si aceptamos que la tecnología no es capaz de proporcionar por sí sola la condiciones que dan lugar a esferas públicas no editadas, desde una perspectiva empírica, cabría preguntarse por cuestiones como las siguientes:
¿Existen realmente espacios no editados? ¿En qué punto estamos? ¿Quiénes son los nuevos editores? ¿Existe una suerte de nuevos señores de la mediación? ¿Cuál es el alcance real de los algoritmos en la edición? ¿Y de la IA?
¿Se reconfigura el papel de los medios tradicionales? Parece que los buscadores basados en IA vuelven sus ojos hacia los editores tradicionales de información como fuente fiable y firman acuerdos con ellos (caso SearchGPT).
Se pueden añadir, además, algunas relaciones de la IA con preguntas clave ya planteadas por Bimber y Gil de Zuñiga (2020): 1) La relación que se establece entre la IA y las prácticas comunicativas de las élites que ignoran la verdad. 2) La relación entre IA y propaganda computacional, así como entre IA y opinión pública sintética. 3) La posible influenciad de la IA en las posibilidades de la Red como soporte para la “no edición” de esferas públicas. 4) Relación entre la IA y las opciones de corrección automática de falsedades en el “mercado de ideas” en situaciones de no edición de las esferas públicas.
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Referencias:
Bimber, B. y Gil de Zúñiga, H. (2020). “The unedited public sphere”. New media & Society, 22(4). DOI: https://doi.org/10.1177/1461444819893980.
Habermas, J. (1962). Strukturwandel der Öffentlichkeit: Untersuchungen zu einer Kategorie der bürgerlichen Gesellschaft. Neuwied/Berlin: Luchterhand.
Katz, E. 1988. Disintermediation: Cutting out the middleman. Intermedia, 16(2), 30-31. https://repository.upenn.edu/handle/20.500.14332/1800
Lévy, P. (2011). L’hypersphère publique. Médium, (4). DOI: https://doi.org/10.3917/mediu.029.0203
Palau Sampio, D. y López-García, G. (2025). News, Media, and Communication in a Polarized World: A Spanish Perspective. Springer. https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-031-86620-3
Susen, S. (2023). “New Structural Transformation of the Public Sphere? With, against, and beyond Habermas”. Soc 60, 842–867 (2023). DOI: https://doi.org/10.1007/s12115-023-00908-y
Tallmo, K.-E. (1999). Self-publishing: Publicera själv eller publicera sig själv? Human IT, 3(3), 185–201. https://humanit.hb.se/article/view/213
Investigador responsable de la entrada: Estrella AlonsoVOLVER A LA PÁGINA INICIAL DEL ATLAS